Esta semana hemos preparado un Qué hacer de lo más improvisado y queremos compartirlo con vosotros, un muñeco de nieve de materiales reciclados. Para ello se han dado dos...
Esta semana hemos preparado un Qué hacer de lo más improvisado y queremos compartirlo con vosotros, un muñeco de nieve de materiales reciclados.
Para ello se han dado dos ingredientes esenciales: un ratito de tiempo libre y un pequeñajo cerca que quiere que lo compartas con él. Qué mejor que pasar una tarde jugando con vuestro hijo mientas ponéis en marcha vuestra imaginación, ¡vamos a hacer manualidades navideñas!
Para construir nuestro muñeco de nieve hemos utilizado un montón de cosas que teníamos en casa y el resultado es el que veis en la foto. Atended:
Coged unas hojas de periódico y haced tres bolas con ellas del tamaño de una mandarina. Después, metedlas en una bolsa de plástico blanca, de esas de la compra, y atad el extremo con las asas haciendo un nudohasta que quede bien tirante. Ese será el cuerpo de nuestro muñeco.
Para que de la sensación de que está hecho de bolas de nieve, coged un hilo blanco y ponedo alrededor de la bolsa entre cada una de las bolas de papel. Atadlo con un nudo, y la bolsa quedará dividada en tres secciones. Intentad que la bola superior sea un poco más pequeña, ya que hará las veces de cabeza de nuestro muñeco.
Ya tenemos el cuerpo, ahora solo tenemos que añadirle los detalles para que parezca un muñeco de verdad. Con el reverso de una bolsa de patatas fritas o algo similar que sea plateado, hacemos un pequeño capuchón o sombrero, para que el muñeco quede bien navideño.
Después, con un rotulador indeleble de los que utilizamos para escribir en CDs dibujamos los ojos, la boca y la nariz. Podéis añadir unos botones para que parezca que lleva puesto un abrigo.
En el nuestro, para darle más realismo, hemos colocado alrededor del cuello un lazo a modo de bufanda, nuestro muñeco es de nieve, pero ¡no queremos que pase frío!
Se nos ha ocurrido simular la escoba con un rotulador al que, después de vaciarlo, le hemos introducido unos palillos de madera(cortadles la punta para evitar que vuestro hijo pueda pincharse con ellos si aún es muy pequeño). Después lo hemos pegado con celo al cuerpo del muñeco y… ¡voilá! Ya hemos terminado.
En Navidad tenemos la suerte de gozar de unos días de descanso y dejar a un lado nuestras obligaciones laborales. Aprovechémoslo para estar con los nuestros y para, si tenemos niños cerca, poner a trabajar nuestra creatividad mientras nos lo pasamos en grande.
¿No os parece un precioso ejemplo el muñeco de nieve que mi amiga Vero ha fabricado con Carmencita?
¡Feliz Navidad!




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